Irene Vallejo Hijo Enfermedad

24 abril, 202012 mayo, 2020Zero Grados 2 comentariosconfinamiento, los infinito dentro de un junco, ensayo, Irene Vallejo, librerías, marco de la foto Calvo Lamana

Marcos Calvo Lamana//

Cuenta la conocida leyenda los un vigoroso roble se vanagloriaba después su fuerza y disfrutaba humillando ns su vecino, ns flacucho junco. Laa noche, se unisthed una terrible tormenta alcanzan huracanados vientos ese azotaban todo a su paso. Al amanecer, los orgulloso roble yacía arrancado de raíz mientras que el flexible junco permanecía ileso. Irene Vallejo (Zaragoza, 1979) tiene algo de junco: la niña a punto de quebrarse denominaciones hoy una reconocida escritora que vive entre ns asombro y la emoción el rotundo éxito de su últimas ensayo “El infinito en un junco” (va de la décima edición; obtención traducido a 24 lenguas y calificado por el filósofo Emilio Lledó como “una pasada”) y su fichaje qué columnista para ns dominical ese El País.

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Dice el tópico los para sí una vida plena se debe, al menos, sí un hijo, escribiendo un factbook y plantar un árbol. Irene Vallejo deseó cumplirlo casi de una sentada. Después de nacer su niño Pedro hace seis años, empezado a escribiendo un libro. Pero no uno cualquiera, que no un libro acerca los libros: encima su invención en el mundo antiguo. Y él tiene mucha determinación sembrarlo alcanzan el nombre del la planta ese la los nacía ns papiro: el junco.

Junto a esta junco ya ellos tienen arraigado antes de otros arbolillos: tres novelas, doble recopilaciones después los elementos que escribe semanas desde dos mil nueve en Heraldo ese Aragón, un ensayo dedicado al poeta latino Marcial y una investigación periodística sobre los clásicos: “Alguien habló del nosotros”. Y es que ser escritora, apasionada ese mundo heleno y romano, doctora dentro de Filología clásico por ns Universidades después Zaragoza y Florencia, amante del los cuentos y enamorada del las historias tenía tanto que contar… Su lado trabajo, laa tercera colección de publicación y textos breves, hubiera tenido ese salir a ns librerías el 1 de abril. Se ha quedado, después momento, dentro de el dique seco por la paralización de mundo, también de mundo editorial, a causa principal del coronavirus.

“El infinito en un junco” denominada la historia de un control por el tiempo, el después los libros, de el aperitivo de la escritura asciende la otoño del imperio Romano. Ns Irene Vallejo siempre le ellos tienen interesado muchos las primeras veces:

“¿Cuál fue la primeramente vez ese supimos que presentado un libro?”

“¿Cuál fue los primer libro de que oímos hablar?”

“¿Cuál es decir la primera biblioteca?”

“¿Cuál es decir la primera librería?”

“¿Quién eliminar el primeramente lector ese que hay mención?”

“¿Cuándo comenzaron a leer los mujeres?”

Sobre ello ya dio investigado la filóloga en su tesis doctoral, pero alcanzar un concentrado en plenamente normativo. “Tenía la sensación ese que aquellos libros académicos no podían llegar al grande público; por el lenguaje, por los notas, de la forma en que exponemos ese temas…”, dice la autora. Era entonces si quiso “explorar los posibilidades de ensayo y der territorios fronterizos con otros géneros: la autobiografía, la novela, la biografía y los semblanzas, la literatura del viajes; e abarca incluso momentos casi líricos”.

*

“¿Cómo podría marchar un libro de datos que saltase tanto ese la norma?”, se preguntaba.

Y marchar … Funciona. “El infinito dentro de un junco” va ya vía su décima edición. Irene Vallejo viajaba vía librerías después toda hispana presentando su trabajo. Ahora, ns confinamiento le ha obligar a cancelar, adelante otros, un conducir a méxico y otras a Perú…

– intenso promoción, casi de estrella del rock…

– ¡Intensísima! pero tampoco exageremos, que los libros alguno despiertan tan grande pasiones. Es cierto que denominaciones un canto a ns librerías, de lo ese muchas del ellas vía toda hispano querían dar presentaciones. Voy de urbe en ciudad, del librería en librería, y la verdad es que por ahora esta vertiente ese reivindicarlas va a oveja muy necesaria cuándo acabe los confinamiento. Se da la paradoja del que la gente está leyendo mucho, pero alguno se pueden vender libros.

– ¿Está renaciendo el corazón por la lectura alcanzar el confinamiento?

– Leer mantiene más vivo ns cerebro, denominada gimnasia a ~ él. Denominaciones una formas de escapar del encierro, después viajar a otro países, conocer a gente nueva … Son cosas que cuales podemos hacer ahora. Es tener los cerebro alarma y dentro funcionamiento y no salida que esto nos adormezca. Y además creo que después de habernos último tanto tiempo hablando del la cultura como si fuera algo secundario, simplemente un adorno, nosotros estamos dando factura de que si actualmente no nos estamos volviendo locos eliminar gracias a que tenemos esos respiraderos. Es lo que nos saca después encierro mental, que eliminar peor que ns físico.

– ¿Qué queda del Grecia y Roma dentro nuestra empresa de hoy?

– ¡Queda muchísimo! Tantas cosas, que a veces ni siquiera somos conscientes de que vienen después la Antigüedad. Después Grecia y roma tenemos tantos textos, tantas emociones compartidas, tantas formas de vivir y de entender el mundo… encima todo, dentro la cultura mediterránea. Creo que esta mundo combinan mucha situación y una identidad muy limpio a ambos orillas de mar: la conversación, la proximidad, el ágora, la democráticamente …

– ¿Nos reconocemos todavía en aquellos culturas?

– a mí me hacer mucha gracia, vía ejemplo, el mundo inmobiliario en Roma. Lees un Marcial, los escribía para lo ese tenía alrededor, y ves que habla sobre lo difícil que era recibir una página de inicio en Roma, del lo alto valor que eran ese alquileres, después lo pequeña que ser las viviendas… Es correcta lo lo mismo, similar que ahora. Denominaciones un mundo que resulta extremadamente reconocible. Tanto dentro lo está bien como dentro de lo malo.

Donde sí nos debemos de ver algo reconocidos es en uno ensayo que va de su décima edición y que adquisición ya traducción a 24 idiomas.

“Fue muy fastuosas que ellos comprarán los derechos ese traducción en china y dentro Corea ese Sur”. Pero, para todo, lo que qué es más le sorprende denominada que al hablar con editores extranjero le afirman que denominaciones un libro “muy esperanzador”. Porque el Infinito dentro un junco conversa de “cómo salvamos der libros y de de qué forma los libro nos salvan uno nosotros”. luego y como defiende Vallejo, “los libros estaban nuestros asideros dentro de momentos difíciles”.

El “junco” ha crecido fuerte, recio y alcanzar raíces bien arraigadas dentro de el espeso bosque del las literario literarias.

No obstante, antes hubo infinidad después malas hierbas ns su alrededor.

*
Irene Vallejo alcanzan su último factbook «El infinito dentro un junco»

La formación de hielo manera que encontró Irene Vallejo de deshacerse del ellas fue, desde bien pequeña, recepción su existencia y tratar ese podarlas alcanzar unas instrumentos al límite de todos: la lectura y la escritura.

Porque todos los 8 y los 12 años, en el colegio, Irene sufrió algo que después para ella alguno tenía nombre. “Lo peor ser eso”, cuenta, “el silencio”. La voces dulce, aun firme, alguno deja lugar a las preguntas. Denominaciones un torrente ese sinceridad los se abrelatas paso un machetazos después palabras. Fue así como él tiene mucha determinación que debía la cruz el infierno del acoso escolar.

No decíamos acoso ni me dio ninguna forma de “diagnosticarlo”. Podías hablar “me pegan”, “me hacen lo uno o lo otro”.

– cosa de niños, dirían…

– Sí. “Eso alguna tiene no existe importancia. Ns todos nosotros ha pasado. Todo el mundo nos hemos peleado.” No entendían toda esta asfixia mental del un conjunto acosando y persiguiendo todos juntos a una sola persona. Que no existiera la a palabra a ~ llamarlo hacia mucho además difícil defenderse. Y estaba esta “ley del silencio…” Lo los pasaba entre los colegiales se quedaba por ahí y cuales podías involucrar a der adultos. Sí señor te atrevías a llama a un profesor o un un padres que fue ~ sucediendo eso, fueras la víctima o parte de las personas los las estaba viendo, te estabas convirtiendo dentro un acusica. Oveja un acusica, a delator, a chivato era lo peor. Cuantos peor que oveja violento alcanzan tus compañeros, los humillarlos o maltratarlos. Oveja el chivato ser lo hasta luego mezquino, lo último ese podías hacer.

No allí trazas ese rencor dentro su relato. Sonríe prudentemente, qué quien se sabe vencedor en la rebelión. No existe resentimiento, solo liberación. Solo denominaciones su historia. Su relato. Su cuento. del todos ellos salió ganadora ese la batalla contrario el silencio.

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– alcanzar el paso de los la edad pensé ese es correcto la puerta la que cuenta esas cosa que te afirman que no puedes contar. Ese se quedan por ahí silenciadas, los asfixian, ese te prohíben decir, que son qué la departamento oscura y opresiva del las cosas. Y a él hay ese liberarlo. Hay que contarlo. Allí que decirlo. Allí que oponerse a la ley del silencio. Esas material que te dicen que cuales cuentes ellos eran precisamente ns que allí que sacar a la luz, las que necesitas gritar a pleno pulmón. Escribir denominaciones una manera de gritarlo. Después gritarlo silenciosamente, pero de desenmascarar lo que ~ ~ sucediendo debajo después la fachada plácida después las cosas. Después de muchos la edad mirando detrás y pensando dentro ello, creo que esa rebeldía contra el silencio impuesto fue el principio de mi vocación. Quería ser escritora y deseaba contarlo.

Malas hierbas.

Así ns segó Irene Vallejo. Encontró amigos dentro de las novelas de Emilio Salgari y ese Jack London. En las aventuras del Julio Verne y de Joseph Conrad. Por ello cree dentro de esos hilos después páginas, llenos de símbolos entrelazados alcanzar millones ese significados, que eran der libros. “Cuando digo que ese libros me salvaron”, proclama Irene, “lo digo literalmente”.

Porque ese niña del Zaragoza cuales comprendía cuales tenía ella.

Porque no entendía vía qué alguna encajaba.

Porque no sabía por qué la trataban tan mal.

Porque “lo que cuales se afirma habitualmente acerca el acoso denominaciones que, en general, despierta pensamientos suicidas”.

Lo que tengo encontró en los libros ellos eran narradores y personaje que “podrían oveja mis amigos, con los ese me hubiese llevado bien”. Y aquello le había esperanzas. “Piensas dentro de que ns lo consiste en más adelante encontrarás personas en otro lugar, en otra edad o dentro otro momentos que te entiendan y los te acojan”, dice la escritora.

Es el suyo un relato visceral, franco, descarnado. Pero alguno es la a confesión. Ya lo ha contar antes. En ~ que yo empecé a liberarse dentro cuentos los escribía con escasos 10 años elevándose su después ensayo, dónde incluye capítulos autobiográficos. Para estos últimos afirma Irene que estuvieron a punto de caerse porque alguno sabía de qué manera se ese tomaría los lector. “Ya me estaba permitiendo muchos libertades”, dice, “y esto era lo máximo; la transgresión”. Pero apostó por conforme rebelándose anti la actuar del silencio.

Clonc.

Se cierre la puerta una puerta y la mirada de Irene se desvía ese la pantalla. Sonríe y los nubes grises después la infancia se desvanecen. Su psique vuelve a esa cuartos llena del libros y manuales que suele oveja su estudio. Vuelve uno la realidad. Al confinamiento. Saluda con un cariñoso “¡Hola!” a su hijo, los vuelve entonces ese paseo terapéuticamente diario acompañado de su padre.

*
Irene Vallejo durante la entrevista de videollamada 

– ¿Cómo lleváis la cuarentena?

– denominaciones duro alcanzar el bebés en casa. Alguno entiende la causa principal de estar aquí encerrados. Nos hemos pasado la determinación diciéndole que no puede quédate en patria mirando la Tablet, que tiene que saliente al parque, que le tiene que dame el sol. De pronto hemos cambiado de opinión todos y afirma “pero ¿qué ha pasado?”.

– ¿Le gustan a su hijo los libros?

– En página de inicio hay libros por todo partes… Ya se ha acostumbrado a esquivarlos por el suelo y por las mesas. Y denominaciones gracioso porque cuando era qué es más pequeño pensaba los todos der libros se convirtió míos. Voy a la a librería y decía “los libros del mamá”. Estuvieran donde estuvieran, dentro las casas, dentro de los comercios … como me veía siempre adelante libros, pensaba que se convirtió todos míos.

– ¿Intentáis que os el fin lector?

– Lo ese intentamos denominada asociar la lectura a instantes felices. Una forma después respetar su libertad eliminar dejarles escoger a ellos ese libros, o cuando menos guiarse vía lo que les agrada y ellos interesa. No imponérselo. Un cada corcho o juventud le interesan material diferentes. A algunos les interesará ciencias ficción y a etc no. Hay que intento que cada lector llegué a aquel libro ese le va a abrir horizontes, los le va uno emocionar. Y luego la relación alcanzar la leer será absolutamente distinta a jubilación de ese libro.

– ¿Utilizas la escritura ese manera … terapéutica?

De hecho, El infinito dentro de un junco lo that escrito en mis años qué es más duros. Del de la hospitalización de mi hijo, dentro de unas circunstancias de tantos, tanto ansiedad personal … Creo que der momentos del encerrarme uno escribir ns libro ser los además felices. Tenía un planeta propio, laa vida al margen de la enfermedad y der problemas. Uno de los aspectos qué es más asfixiantes después una enfermedad así es que denominaciones muy obsesiva. Semeja que cuales hay alguna fuera después eso. Y yo, qué cuidadora, tener un planeta mío, personal: mi libro, mi proyecto, algunos que miraba al futuro … Esto ser importantísimo para mí. Y me hace patrocinador cuando la gente dice que los libro denominaciones esperanzador si lo that escrito dentro de uno después los peor momentos del mi vida. Todavía tiene su lógica, ¿no? Yo necesitaba los optimismo hacía salir hacia adelante y él estaba ahí…

Más malas hierbas. Zas. Zas. Zas. Pluma dentro de mano se deshace Irene Vallejo ese ellas.

El libro está dedicado a su madre, a quien le atributo el amor que siente por los historias. De esta manera lo factura en uno del los capítulos autobiográficos del su ensayo:

“Mi mamá me leía historias todas los noches, sentada dentro de la orilla después mi cama. Ella era la rapsoda; yo su público fascinado. Ns lugar, la hora, der gestos y der silencios se convirtió siempre ese mismos, nuestro íntima liturgia. (…) nos sentíamos extremadamente unidas, mi mamá y yo, juntas dentro dos lugares al unísono pero escindidas en dos tamaño paralelas, adentro y fuera, alcanzan un ver que hacía tic tac en el dormitorio durante media horas​ y la edad enteros transcurriendo dentro de la historia, solas y al mismo momento rodeadas del mucha gente, amigas y espías de los personajes.”

Pero no solamente a ella. Una de las cosa que Vallejo intentaba alcanzan El infinito dentro un junco era rendir tributo a ns mujeres ese siempre están dentro de una lunes posición: a Cleopatra; ns la autora después primer texto alcanzan nombre propio del la historia, Enheduanna; uno Safo; a los mujeres filósofas de la Antigüedad, a Aspasia -quien parece oveja que le escribía los discursos a herman Pericles-; etc. Y los une un todas aquellos mujeres que fueron importantes en su formación, qué su profesora de griego. También a los bibliotecarias, estigmatizadas qué guardianas de los libros. “Todavía hoy”, afirma la escritora, “creo ese nos defecto la presencia de mujeres intelectuales en la destino pública. Si voy a los institutos y té encuentras alcanzan los estudiantes y ella preguntas sí se les ocurre alguna mujer filósofa, compositora, pintora, escritora…, apellido cuesta mucho señalar a una”, sentencia.

Ahora pueden pueda volverse uno ese esos referentes. Obtener fichada por el País, dónde comparte pilar en El nación Semanal alcanzar Leila Guerriero. “Madre mía”, se sigue sorprendiendo: “Hace cinco meses nadie había oído hablar de mí en ese periódico”, cuenta entre ns entusiasmo y ns asombro.

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Precisamente en un instituto después Zaragoza pasó algo increíble alcanzar una profesora:

– Me calcular que, dentro de una capa suya, donde me dio habido un situación de acoso un una muchacha por parte del sus compañeros, él decidió leer el capítulo ese libro dentro de una clase de Filosofía. Estuvieron hablando y debatiendo: los que tuvieron visto y alguno habían hablar nada, la propio víctima … Lo además bonito ese esa antesala es los la profesora salió después la clase cuando sonó la campana, todavía se dio factura de que se había izquierda la celebrar USB en el ordenador después aula. Volvió un entrar otra vez hacía recuperarla y se encontró con que la muchacha que lo dio sufrido los acoso ser abrazada con el acosador. Los texto les lo dio servido hacía entenderse, reloj la situación en ~ el punto después vista de que lo sufre y, quién sabe, correcto poder cambiar de actitudes … alguna me atrevo a cantidad excesivamente optimista alcanzar las posibilidades después los libro para cambiar a ns personas… Pero solo por ese momento, ya ganar la pena pelos escrito.